¡ADVERTENCIA! Esta publicación puede contener contenido sexual explícito y/o violento.


Sin título


2017


El era mi amigo, habíamos tenido relaciones antes, teníamos una "historia". Después de un cumpleaños, cuando ya se estaba terminando el carrete, fui al baño y al salir escuché a alguien vomitar. Me di cuenta que era el cuando respondió a mis "estai bien?" Y me abrió la puerta para que entrara.

Habíamos tomado, los dos estábamos curados. Yo atiné a ayudarle pero nunca vomitó. Le dije que solo había ido a ayudarlo pero el me dio un beso y seguí.

Después de eso me bajó los pantalones y le dije que no quería, pero él siguió insistiendo. Le dije que estaba pololeando y se sorprendió, se detuvo en el mismo momento y me dijo "en serio? No sabía" y le dije "no, pero eso serviría para que entiendas que no quiero culear contigo, respetas más a otro hombre que a mi ". Después de eso siguió insistiendo y yo accedí. No sé cuánto rato habría pasado pero no quise seguir y cuando se lo dije, el me empujó, me pegué en la cabeza con la pared y comenzamos a forcejear, todo esto mientras él seguía teniendo relaciones conmigo. No logré quitarlo de encima porque no tengo tanta fuerza pero el se enojó y se terminó, me puse mis pantalones y salí.

Quería olvidarlo, dejar atrás ese hecho pero al día siguiente cuando fui al baño me dolía hacer pipí, tenía heridas en mi zona genital y un chichón en la cabeza, fue cuando comencé a recordar y caí en la cuenta de que había sido una experiencia totalmente violenta. Decidí olvidarla y seguir adelante con mi vida, pensé en el, en su familia y en todas las personas que no conocían esa faceta de el, esto fue lo que me detuvo para denunciarlo.

Intentaba olvidar la situación cuando al mes de este hecho me salieron verrugas genitales, tuve que ir a hacerme el tratamiento y fue largo, tedioso. Lo contacté para que se hiciera el tratamiento y lo único que dijo fue "quizás a cuantos más te has culeado, no fui yo, no tengo nada" (solo había tenido relaciones con el durante los últimos 10 meses). Estuve sola en el proceso, solo le conté a unas amigas y después de un tiempo a mi pololo nuevo que me dio mucho apoyo.

No he seguido en contacto con el que era mi amigo, me pidió perdón hace poco, creo que solo lo hacía para limpiar su consciencia, no me arrepiento de lo qué pasó pero aún tengo cicatrices. Jamás pensé que podía pasarme a mí, es algo que no le deseo a nadie y espero que esta experiencia sirva para hacer sentir acompañadas a muchas mujeres que deben haber vivido algo similar.

No importa qué tan choras seamos, en más de alguna ocasión hemos sido silenciadas solo por ser mujeres. Mucho apañe a todas las cabras ❤️