¡ADVERTENCIA! Esta publicación puede contener contenido sexual explícito y/o violento.


Romanticismo Punk


2004


Perdí mi virginidad a los 18 años con un hombre que esperé durante mucho tiempo sin siquiera conocerlo. Lo imaginé, lo soñé, lo deseé y apareció: rudo, rockero, descortés, mino, intelectual y artista.

Tuve oportunidades de "desfloración" anteriormente, pero a pesar de mi ferviente libido adolescente, me contuve y lo esperé.

¡Sucedió y perdí la cabeza! Había encontrado a mi Sid Vicious y estaba dispuesta a desangrarme, cual Nancy Spungen, por su culpa.

Aproveché la oportunidad de encamarme con él en cuanto se me presentó. Le confesé que era virgen y no me creyó hasta que sangré.

Usamos condón. Se lo exigí. Yo no sabía nada de sexo y temía demasiado quedar embarazada. El profiláctico se rompió y a penas me di cuenta puse fin a la fiesta.

Me dormí dichosamente porque lo que tanto había querido, se había concretado, pero ese sueño hermoso que estaba experimentando se vio interrumpido por el dolor físico más fuerte que he tenido en mi vida.

Me desperté gritando porque Sid se había tomado la atribución de cogerme por el culo sin previo aviso y sin compasión mientras yo descansaba en posición boca abajo. Mis chillidos no lo conmovieron y siguió hasta que pude sacarlo de encima.

Remató tirándose una frase, algo así como “le day color” y me contó que unas semanas atrás se había agarrado a “otra pendeja” a la cual le había roto el ano, tanto así que la chiquilla no podía dejar de sangrar, pero que luego la había llevado a pasear a la feria de las pulgas y todo había quedado en el olvido ¡Very Romantic!


Nancy Spungen