¡ADVERTENCIA! Esta publicación puede contener contenido sexual explícito y/o violento.


Maraca


2016


Tenía 16 años cuando empecé a pololear con este tipo. Siempre fue muy dominante y celoso, pero yo le aguantaba porque si terminábamos tenía miedo de que le dijera a todo el colegio lo que habíamos hecho.

Siempre iba a su casa después de clases, sólo vivía con su mamá y ella llegaba tarde del trabajo; así que nos quedábamos solos prácticamente todo el día. Nunca había tenido relaciones antes; además que el sexo siempre ha sido un tema "tabú" en mi familia.

Un día, estábamos en su pieza y nos empezamos a comer, la situación fue subiendo de tono, me abrió la blusa y me puse muy nerviosa. Cuando acercó su mano a mi entrepierna le dije que no, que no quería; pero me siguió besando y tomó mi mano y la puso en su entrepierna. Era la primera vez que yo hacía eso, aunque le dije que no, metió sus dedos en mí; me dolió, fue muy brusco, ni le importaba cómo me sentía.

Le hice una paja y se terminó corriendo, sentí mucha vergüenza (y todavía).

Al tiempo terminé con él, tuvimos una discusión y me quiso pegar.

Después de eso, se hizo la víctima, que me amaba, que actuó así porque estaba muy estresado, que yo no aguantaba nada y que lo perdonara; no lo pesqué. Entonces algunas de sus compañeras me empezaron a decir maraca, él les había dicho que yo le había hecho una paja, que era una maraca que se hacía la santa. No se lo dije a mi familia por vergüenza.


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