¡ADVERTENCIA! Esta publicación puede contener contenido sexual explícito y/o violento.


2015


Mi mamá y yo confiamos en que él me iba a cuidar en el cumpleaños de su amigo, él era la figura mayor entre los dos, yo tenía 16 y el 20.

Después de haber bebido un poco después de su insistencia, después de que me molestara al punto de que sus amigos le dijeran que parara, nos acostamos en un colchón en el living junto a otros de sus amigos.

Me desperté porque tenía su mano en mi pantalón, sus dedos dentro de mi, le dije que parara, lo hizo pero después siguió, me dolió como nada jamás, lo masturbé para que terminara todo luego, se fue en mi mano y se durmió. Lloré hasta que me pude dormir.

Al otro día sólo pidió perdón por lo bruto, no porque fue sin mi consentimiento, no porque me presionó, no porque no me tomó en cuenta, porque fue muy bruto.

Un par de semanas después me volvió a pasar a llevar, nunca había ecistido penetración porque yo no quería, dentro de un contexto de "jugueteo" me tomó, me dio vuelta y sin preguntar nada me penetró, dolió tanto o más que la noche del cumpleaños, no fue capaz ni de usar un condón.

Continuaron 3 años de relación en dónde me perdí junto a mi sexualidad.

Hace un par de meses lo confronté después de haber terminado de una vez por todas la relación, su respuesta fue que como le decía todo ahora que se sentía mal por la ruptura, que yo lo hacía sentir como la mierda.

Hoy soy yo la que continúa con terapia psicológica y la que llora cada vez que recuerda cosas nuevas y más detalles de todo.


Ms.